La palabra vive allí donde el amor nos lleva. El conocimiento es una forma de amor y una forma de acción. La acción poética destruye los monstruos que la razón crea.
Cristina Álvarez Puerto

La poesía es un portal que suele abrirse tras la conciencia de la pérdida o en ese mismo momento. Atravesar ese umbral de cambio, supone elevar planos de conciencia en la comprensión de la realidad, desde el sentir y la voluntad. Cómo y cuándo transitar su senda es algo que depende de cada biografía. Persistir depende de cada destino.

La poesía ha estado presente desde que nací, en la forma de moverme, percibir, sentir… pese a mí misma, pese a mi entorno y a la vez gracias a todo ello. He pasado media vida rebelándome pero escribiendo cada día contra viento y marea,“como el astro/sin aceleración/sin descanso” que decía Goethe, evitando identificarme con la etiqueta –sobre todo social – que implicaba ser poeta,  pero con el alma vertebrada por ella. Una constante y profunda acción poética y pedagógica, con vocación de ayuda y de mejora, sacando la poesía de su rincón de poesía, me han demostrado su poder de restauración y sanación. Realidad que se ha mostrado en esta primavera de confinamiento desde un nueva luz.

Curiosamente, cada vez que iniciaba otros caminos de conocimiento para comprender las estrechas conexiones del pensar, con cuerpo, alma y  espíritu, no hacían sino revelar más mi condición esencial. La Poesía, la creación de uno mismo a través de la palabra, y el silencio que se requiere para hacerla nuestra, no admite mentiras, exige mucho coraje y acción o trabajo diario, como quieras nombrarlo. En mi caso descalabros y enormes retos en el proceso, algunos de gran magnitud y profundo dolor (transformando el propio y ajeno) que han llegado a ser conocimiento y comprensión del principal adversario del despertar del alma y los caminos de su evolución, a través de la Poesía: Palabra y Silencio, como camino espiritual cuyo fruto es la acción creadora.

Luz y oscuridad, dicha y alegría, lucha con el oponente que se nos presenta a cada paso en el día a día y habita dentro de cada uno, con burdos o sutiles disfraces. Quien quiere paz ha de pasar por la guerra interna. La reunión de esa conciencia polarizada, es fruto de la acción poética que se requiere: iniciar el camino, ir al encuentro del amor, de la conciencia e identidad, con el coraje de superar las pruebas que se nos presentan y la humildad de recibir la ayuda que se nos brinda. Por más oscuros que sean los momentos, es allí donde la luz puede ser revelada. Aprendiendo a parar, escucharse, dar tiempo, nombrar con acierto la palabra precisa para emociones, pensamientos y actos, acogiendo a lo otro y al otro en el corazón.

El cielo y la tierra están aquí y ahora, entre tu y yo. No yo que escribo, sino ese yo que te habla y escribe a ti y va contigo a todas partes y a veces se muestra como el mayor obstáculo. Como en cualquier otro camino que uno está destinado a recorrer, llegado a un punto se revelan leyes universales, después de tropezar con mil y un obstáculos.

Poesía

en la que vivo

pasión y sangre de palabras

mientras yo mismo agoniza.

Como el herrero en su fragua

a fuego lento cincelo

voces del amor, que actos serán

cuando muchos, juntos

podamos ver lo que no se ve

resonando en lo eterno. (2004)

Cuando surgen palabras desde ese lugar único y sagrado, trascienden la lógica, al nacer del núcleo mismo del Ser. Según esté más o menos depurada o alimentada, así se manifestarán, como una guía de trascendencia del yo, a un Yo esencial conectado con todo. La conciencia y capacidad de transformar tu realidad y la de otros crece a medida que desarrollas la Inteligencia Imaginativa (no la fantasía, sino la escucha ) nacida de la realidad del ser (luz y oscuridad) y ajustándose a la realidad de la vida, del día a día, con todos los retos que supone.

Todo era un nosotros,

entre la noche y el nuevo día

un blanco horizontal

se hacia círculo. (2014)

Fragmento de Al encuentro de Tú nombre, en Concierto de lo invisible

Dicen que los poetas hablan esencialmente sobre el Amor, el Dolor o la Muerte. Cierto. Estaciones comunes, portales para trascender y reunir luz y oscuridad en los colores del alma. La poesía es guía para cruzar la Noche Oscura. La escucha que vive en el lenguaje poético, al servicio del otro y de la palabra precisa (y el ánimo del latín alma), facilita la transformación y manifestación en actos, de esa palabra que es propia a cada uno y repercute en el trazado y escritura de la propia biografía. Poesía, del latín poesis, significa hacer, crear el vacío, cuenco, recipiente para llenarte de luz.

Al servicio de la Palabra y el Proceso Creador para la manifestación de proyectos de desarrollo humano y social

libros de poesía

Acción

Entré por las plantas

de los pies

hacia mi centro,

el que contiene

todo lo que soy

aunque todavía

no lo sepa. (1986)

LIBROS

Puedes encontrar poemas, ensayo o cuentos recogidos, que yo recuerde en Encuentros Breves: Relato corto, varios autores. Círculo de Bellas Artes. Ed. El Orto. Madrid. 1991. Poesía Ultimísima. Ed. Libertarias. Madrid, 1997. Milenium Ed. Sial. Madrid, 1999. La Voz y la escritura, colaboración entre el Ateneo, Comunidad de Madrid y la ONCE, 2001 o Escritura e Imagen, Ed. Universidad Complutense, vol.10. Madrid, 2014 como homenaje a los diez años de la muerte de Eduardo Chillida y en revistas como NY Soho, Nueva York 1996; Cuadernos del Matemático, Madrid 1997; 77 Iton. Tel Aviv, 1997 y algunas más que fueron surgiendo por el camino.

Pero la investigación sobre el cuerpo de la voz y el movimiento, el poema vivo entregado y creado en el diálogo con el mundo, es lo que más me interesó desde siempre. De hecho dirigí muestras de Poesía y danza en dos ocasiones Moviendo poemas: Teatro Pradillo. Madrid. 1999. La voz y el movimiento: Sala Triángulo. Festival de danza, Madrid 2005.  Y Poesía y música para el Teatro Buero Vallejo, con “Las estaciones cantan” Cedé de canciones infantiles basado en poemas propios. Guadalajara, 2010. Las estaciones cantan y The Singing Seasons, en colaboración con José Luis Merlín y Cathy Smitton.

Puedes encontrar poemas, ensayo o cuentos recogidos, que yo recuerde en Encuentros Breves: Relato corto, varios autores. Círculo de Bellas Artes. Ed. El Orto. Madrid. 1991. Poesía Ultimísima. Ed. Libertarias. Madrid, 1997. Milenium Ed. Sial. Madrid, 1999. La Voz y la escritura, colaboración entre el Ateneo, Comunidad de Madrid y la ONCE, 2001 o Escritura e Imagen, Ed. Universidad Complutense, vol.10. Madrid, 2014 como homenaje a los diez años de la muerte de Eduardo Chillida y en revistas como NY Soho, Nueva York 1996; Cuadernos del Matemático, Madrid 1997; 77 Iton. Tel Aviv, 1997 y algunas más que fueron surgiendo por el camino.

Pero la investigación sobre el cuerpo de la voz y el movimiento, el poema vivo entregado y creado en el diálogo con el mundo, es lo que más me interesó desde siempre. De hecho dirigí muestras de Poesía y danza en dos ocasiones Moviendo poemas: Teatro Pradillo. Madrid. 1999. La voz y el movimiento: Sala Triángulo. Festival de danza, Madrid 2005.  Y Poesía y música para el Teatro Buero Vallejo, con “Las estaciones cantan” Cedé de canciones infantiles basado en poemas propios. Guadalajara, 2010. Las estaciones cantan y The Singing Seasons, en colaboración con José Luis Merlín y Cathy Smitton.